La quema de indigentes


" ... y se precipitaron al interior armados con un bote de disolvente, que, al parecer, sustrajeron de una obra próxima, con el que rociaron a la mujer antes de prenderle fuego." Diario El Mundo, jueves 22 de Diciembre




De estar yo, no digo que les hubiera dado una medalla, pero hubiera hecho la vista gorda; al fin y al cabo, ellos están en la línea de mis lineamientos esenciales en Mi Lucha. Yo nunca oriné sobre indigentes o negros inmigrantes y tampoco quemé vagabundos en las calles, no es mi estilo. En la Viena de los veinte, los había a montones, pero yo me compadecía de ellos; al fin y al cabo eran víctimas de la codicia del capital judío.

Volviendo a esos muchachos, futuros camisas negras, de eso seguro. Futuros SS, tal vez en un cuarto Reich, porque además estoy seguro que son racialmente bastante puros, hijos de catalanes, catalanes rubios o bien blancos, aunque los catalanes no son tan blancos.

La próxima vez que ocupe Europa, no va a estar Franco para disuadirme de que no lo haga, y pisaré tierras ibéricas y pediré que dejen a esos tres jóvenes en libertad. Por supuesto que les daré una reprimenda por quemar cajeros, por orinar en la vía pública; pero también les preguntaré si la indigente era catalana, porque si es así, ellos deberán entender lo mismo que yo, de los indigentes de Viena.

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