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Mostrando las entradas de febrero, 2011

Los diarios de Piglia

Habla de una discusión con la madre, alguien que ve en una esquina, se mete el dedo en la nariz, camina por una ciudad de Estados Unidos, diciendo, "miren esto no es lo mismo que caminar por la ciudad de San Juan.
Es la mirada del escritor caminando por un sitio donde es nadie, rescatar el espíritu de Kafka y sus diarios, no es que copie su estilo sino que vivifica una posición ante el mundo.

Claro no es una empresa de malvados

No puedo decir eso, si de idiotas que ante la pasividad de las organizaciones gubernamentales y las que no lo son tanto, defensoras de usuarios, viven haciendo lo que se les da la gana. Ahora antes de poder hacer un llamado largan un mensaje de treinta segundos diciendo que uno puede recargar servicio, ¿no basta que lo digan una sola vez y no solo cada vez que tengo que hacer una llamada?, la otra es el envío de publicidad, tampoco podemos frenar esta avalancha de publicidad basura y la tercera: la casi imposibilidad de comunicarse con atención al cliente. Sin embargo esta es la empresa de celulares que mas clientes tienen en la Argentina, ¿que cabe pensar?: no tenemos otras opciones mejores, absoluta ausencia del usuario, sin voz ni voto. Puedo pensar que esta empresa del hombre mas rico del mundo, evidentemente es negocio maltratar al cliente, pagar sueldos basura,etc.

Cómo vacunarse contra los hijos de puta

...o ¿cómo vacunar a un hijo de puta del hijoputismo?: tornarlo dócil como el protagonista de Naranja Mecánica; tratarlo del mismo modo que un pedófilo o un violador y en ese tren, condenar penalmente a los hijos de puta. ¿Pero qué es un hijo de puta?, para poder encuadrar en determinadas conductas, la figura del hijo de puta.
Un vecino que te denuncia al 911 por ruidos molestos y moviliza un patrullero a las tres de la mañana, un mecánico que te cobra el doble, mintiendo en el costo de los repuestos, poniéndote una pieza de recambio en vez de nueva, un político que promete a sabiendas que no va a cumplir, los que engañan con la publicidad, los que viven del esfuerzo ajeno..., la lista arbitraria, poco seria, se ajusta a cada uno, a sus penas; entonces no hay un patrón universal de lo que es un hijo de puta.
Cabe considerar si uno no es de tarde en tarde, en alguna proporción, un poco hijo de puta, aunque sea por mimetismo, solo por huir, de no saber cómo estar solo.
Pero volvamos al …