Carta abierta a un editor

Hola D.

Me parece bien vuestra política de corregir los manuscritos, aún así, creo ineficaz que el autor pague su obra. La desesperación lleva al escritor a pagar su edición; es como si un médico pagara para que lo dejen operar en la esperanza de que cuando vean los resultados (sic:el paciente murió de una septicemia), seguro que lo contratan. Un médico gasta su dinero en perfeccionar su oficio, no en realizarlo.

"Vanity press", se llaman estas editoriales en EEUU porque justamente se edita para vanidad del autor y no hay otro resultado, salvo uno en un millón. Si un autor tiene mil euros para editar su libro es mejor que los gaste en un mes o dos meses sabáticos para preparar a conciencia un libro de relatos o termine de pulir su novela y si le sobra dinero que envíe la novela a concursos y a editores que puedan leer su manuscrito. Y si aún queda algo en los bolsillos, que invite a sus amigos -y amigas- a una juerga para festejar el duro trabajo cumplido.

Escribir es la paciencia del alquimista, es necesario hacer todo el proceso para que lleguemos al oro que siempre se da en reducidas cantidades. Por otra parte nuestro oficio es escribir, no vender, para eso están los editores, por lo que no sé hasta que punto es ético pedirle dinero al autor, aunque haya pruebas de galera y profesionalismo en el libro.
Un saludo.

Raúl Lilloy
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