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Mostrando las entradas de diciembre, 2008

Reportaje a la escritora Ripley

-De donde sacó tiempo para escribir una novela de 505 páginas?
-Tengo mis trucos, por ejemplo me descongelé unos meses antes que el resto de la tripulación, entonces como estoy sola, puedo escribir en el más absoluto silencio, sorbiendo te, mirando las estrellas y acariciendo mi gata.
-¿Pero cuando apareció el bicho?
-Allí suspendí mi escritura, hasta que lo expulsé de la nave, pero luego, y esto no sale en la peli, me quedé escribiendo y terminé la novela "Días de humo", que veo que ya ha sido traducida al español.
-¿Quiere recomendar algo a las escritoras que recién empiezan?
-Que miren las carreras espaciales, en especial que se orienten a las naves chatarreras, donde no hay nada que hacer la mayor parte del tiempo.
-Gracias teniente.
-Teniente primero, me ascendieron.

Dias de humo de la teniente Ripley

Fragmento de la novela Días de humo de Mónica Vázquez Boado. Hay una textura, una sensualidad que es como caminar por la arena de alguna playa de Carboneras, en Almería.
Pueden descargar completa en: http://teniente_tulip.bubok.com/

Capítulo 1
Apartó una rama que sobresalía de entre la verja y durante unos segundos estuvo mirando la casa de torreones que había al otro lado, a un paso de parecer mentira en medio de tanto edificio. Arrancó una hoja y la desmenuzó con los dedos mientras se ponía otra vez en marcha, dejando caer los pedacitos en la acera y formando sin querer algo parecido a un camino de hormigas. Al mismo tiempo, pensaba... Había salido de casa con una disquisición y allí seguía, enquistada; ni uno solo de los pasos que había dado en los más de quince minutos que duraba ya el paseo, había servido para distraerle; muy al contrario, la caminata había resultado perfecta para que de alguna forma se sintiese incluso obligado a analizar la cuestión. Y después de hacerlo, la con…

La conquista de Tombuctu por Antonio LLaguno

Fue secuestrado, castrado y arrojado en una pieza oscura, junto a otros "castratis",hasta que la herida sanara. Todas las noches recordaría a su Cuevas del Almanzora y luego el secuestro, la violencia y un sueño que se repetía: la perdida de su falo.
Tombuctú, su edificio principal parece un pene, como símbolo del genera castrado que la conquistó. El libro de Antonio Llaguno: La conquista de Tombuctú, es un hermoso viaje a la eterna recurrencia de la intolerancia y la codicia, que generará una épica al mando de un castrati.