La vida a pesar de la muerte

Antes la gente se moría no solo por accidentes como nos pasa a nosotros sino que tenía una reloj biológico que fatalmente los destruía. Ese proceso se llama envejecimiento y lo podemos observar en todo el mundo vital, por cierto que no estamos tan alejados de él ya que en nuestro cuerpo nacen y mueren millones de células por cada minuto, sí por cada minuto, lo que han escuchado.

Como les decía la gente se moría a cierta edad y era como si una mano se les metiera por la garganta y les apretara el corazón hasta matarlos. Hoy nosotros disfrutamos de vida todo el tiempo que queramos y si por momentos la vida nos cansa, podemos hacer un retiro temporario o para siempre; en el primer caso vamos a parar a un centro donde gozamos de lo que se llama vida suspendida y en el segundo directamente somos incinerados. En este caso se trata de gente que está harta de vivir, han caído en un hastío y se viven preguntando por el sentido de la vida. También los hay que están llenos de deudas y ven en esta salida el escape final. Pero en este caso no la tienen fácil, no siempre el juez autoriza la incineración. Pero hay un mercado negro en este asunto, en los barrios pobres del distrito de los sudamericanos, allí funcionan incineradores clandestino, donde la gente hace cola para arrojarse, pagando a veces fuertes sumas de dinero. Otros optan por quemarse a lo bonzo pero en este caso siempre queda algúno trozo de adn y entonces la persona es recuperada y pueda en el trabajo de pagar sus deudas.

Lo que todavía no controlamos completamente es la recuperación de la vida en ciertos accidentes, en especial cuando un avión estalla en el aire, casi siempre por la acción de algún terrorista. Encontramos imposible reconstruir polvo, no somos dioses y si encontramos algún órgano en buen estado, lo que intentamos es reconstruir un clon de la persona y devólverselo a la familia, con la ayuda de las memorias backup de la persona y otras informaciones, pero todos sabemos que se trata de otra persona y lo peor una persona que ha vivido en una suerte de sueño, y hemos tenido problemas con estos experimentos, la llamada serie beta-clon-accidente, fue un tremendo fracaso y se desistió pasar a la fase final. Los clones actuaban, esa era la sensación pero no se sentían bien, eran como espectros vueltos de la muerte, muchos de ellos se quedaban horas y horas esuchando o viendo las cajas negra de los aviones y casi todos buscaron formas de suicidio bastante terribles como rociarse con querosen dentro del coche aparcado en el garaje.

Pero me he ido del tema, como les decía nuestros antepasados conocían la muerte y puede que esto los hiciera más felices que nosotros, y ustedes saben que uno de los políticos promete en su campaña volver a la época del envejecimiento, es un fundamentalista evangélico y apela a la biblia para decir que todos estos experimentos con la vida son contrarios al mandato de Dios.

Si gana las elecciones, lo que es muy probable, se destruira toda la base de conocimiento que permite extender el reloj de la vida hasta donde se nos antoje, con ello iremos al basurero todos los investigadores metido en esta historia y como Gran Bretaña sigue siendo el país mas poderoso del mundo, no tendremos donde ir; donde vayamos caeran sus inspectores para detenernos y seguramente ejecutarnos. No nos engañemos, EEUU ha vuelto a ser una colonia de Gran Bretaña y por mas que hablen de libertad de pensamiento, allí tampoco hay cabida para nosotros.

Falta una semana para las elecciones y yo muy tranquilo les estoy dando esta última clase de genética III y les recomiendo que borren sus nombres de estas clases, que ellos no sepan de vuestro interés por la genética.

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