la primera piedra

En la Argentina del monstruo Videla, todos los periodistas que criticaron al innombrable o a Martinez de Hoz el cerebro económico de los torturadores, desaparecían y no me queda duda que si este que caricaturizó a Mahoma viviera en otros paises de dudosa democracia ya no estaría para contarla.

Si Mahoma viviera, puede que lo tomara con cierto sentido del humor, que se diera cuenta que estas cosas, por supuesto banales no afectan la conducta de los hombres cabales, aquellos que saben que ser un buen musulmán, un buen judío, un buen masón, un buen comunista o un buen cristiano, pasa por el don de gente, la consideración, la generosidad, el corazon abierto, el ayudar al necesitado y el ayudar a que viva mucha gente feliz. Puede que entendiera que hay que vivir y deja vivir que es un poco la cuestion de la tolerancia, ¿no?

Pero hagamos nuestra autocrítica: Los reyes católicos de España lo primero que hiceron cuando tuvieron todo el poder, fue empezar con la limpieza racial, pueblo por pueblo hasta que no quedó un musulman en la faz de Iberia. Hubo pueblos enteros que iniciaron un espantoso exodo, asaltados en el camino, como fueron los antiguos pobladores de Cuevas del Almanzora y los que vinieron después se quedaron con todo: hacienda, mujeres, palacios y les aseguro que no se les movió un ápice de remordimiento, ni aún cuando leían los evangelios.

El que se quería quedar tenía que convertirse, a la fuerza, a esta nueva religión supuestamente basada en el mandamiento del amor. Fue una historia atroz que se siguió repitiendo, fue como un monstruo que se encarnó en el Desgeneradísimo Franco, en Hitler y Mussolini, en los esclavistas ingleses y belgas, en la tortu-dictadura militar argentina, en los empresarios que hacían trabajar a los niños en las minas, en los que obligaban a los pueblos dominados a renunciar a su idioma y cultura. Un libro escrito por un monstruo que era hipocrita, violento y codicioso. De amor por supuesto que para nada, pero como la religion oficial de Europa es el cristianismo lo tenemos que mencionar en los discursos, en las homilias de los papas.

La tolerancia y la libertad de prensa son valores democráticos y humanistas muy delgados y frágiles que estan rodando en Europa hace solo medio siglo, si miramos para atrás una oscuridad de mazmorras, pelotones de fusilamiento, campos de concentración, mataderos humanos, imagenes de Goya, de la Guernica de Picasso, de crueldad sin límites adonde miremos.

Por todo eso debemos defender esta tolerancia y libertad y si tenemos que pecar que lo hagamos por ser extremadamente tolerantes, extremadamente libertarios.
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