Más Socrates.com y menos Bill Gates

Muchos políticos, empresarios, dirigentes e incluso intelectuales, creen que la informática, (o sus "sinónimos": sociedad del conocimiento, de la información y de la innovación), es la gran panacea para curar cualquier mal moderno. No hay otros valores comparables, en peso, al de la informática y como resultado todos los jóvenes quieren ser ingenieros informáticos o de telecomunicaciones y todos los programas político-electorales entienden la modernidad como un futuro más mecánico, tecnologico e informatizado. Por todo esto, una mayor educación implicaría mayor informatización de las aulas, y mas de todo lo que ayude a la informática: la matemática y el ingles, que es la lengua en que están construidos los lenguajes de programación. Hasta la creatividad y la innovación vinculados desde siempre a un saber integral y humanista, Da Vinci como paradigma, ha pasado a tener un sentido mezquinamente tecnocrático.

Hoy para convertirse en ciudadano exquisito hay que manejar la jerga del mundo informático, dominar lo que significan palabras como web 2.0, Linux, foros, elearning, Chat, google, hacker, Messenger, etc. Si soy un ciudadano actualizado (en programas y antivirus) no importa ser un inculto o no interesarme todo lo demás: en arte, ecología y sostenibilidad, pobreza y justicia en el mundo, política, literatura, economía; lo importante es que te sepas, por ejemplo, lo que significa disco duro, usb, blue tooth o si sabes enviar un correo electrónico atachado, etc.

Los presupuestos del estado crecen y crecen en torno a este nuevo iluminismo, a estos nuevos dioses, a una nueva teocracia del dios silicio, y donde hasta ya ser analfabeto o semi, no es mas no saber leer y escribir o ser un burro de la lectura, sino no saber manejar un ordenador, su teclado y el sistema Windows, y como todos los recursos van para la informática: en ordenadores, redes, adsl, ingenieros, programas y además para todo el marketing para promover todo esto; los sueldos de maestros, funcionarios, profesores, periodistas, médicos, enfermeros se mantienen estáticos, a causa del discurso oculto de esta fiebre modernizadora y tecnocrática, y es que si para mejorar las cosas, lo básico es la informática, para que gastar en el componente humano no técnico. Estamos entonces ante una modernizacion deshumanizante, es decir que excluye a casi todas las profesiones humanista (como si las ingenierías no estuvieran hechas a escala humana). Y el mundo, así, día a día se parece más a las pesadillas de Matrix, Brazil o Fahrenheit 451.

Ante este desaforado y adicto discurso por los monitores y la informática, los jóvenes, que aprenden por imitación, responden sumergiéndose en sus ordenadores, sus consolas y sus Sms.

Para el informe Pisa 2006, el nivel educativo en España ha bajado, a pesar de tantos ordenadores en el aula y tantas redes y adsl, y que los jóvenes de 15 años entienden menos lo que leen, en comparación con otros años, cuando había menos informatización en las aulas. El teorema del informe Pisa nos dice que a mejores profesores, mejores alumnos. Sócrates le ha ganado esta vez a Bill Gates.


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