sábado, julio 05, 2008

El último, último Perón

Hablaba de la lucha por la idea, hablaba de que Europa la tenía bastante más clara que nosotros y había elegido, finalmente, la tolerancia, y el tiempo más que la sangre. La vida de Perón es un viaje del autoritarismo a la democracia, incluso desensilló en la izquierda, y más a la izquierda que el mayo francés, con La hora de los hornos, a un paso de la violencia, ¡epa!, pensó, mientras se afeitaba ante la mirada del imberbe Galimba, se me está yendo la mano, pero ya era tarde, Isabel y Lopez Rega lo vigilaban.

¡Traidores!

Creo que el fascismo como sinónimo de autoritarismo,  piensa con el odio. Cuando veo el debate en Argentina por las retenciones, veo mucho odio y poca cabeza. Todo es una cuestión de lealtades y traiciones. Traidor y no “no estoy de acuerdo”, es la palabra hegemónica. Si me dicen que no tengo razón y me dan una explicación es una cosa, si me dicen que soy un traidor, ¿Qué puedo responder?

Uno o universal envios, poca informacion

La propuesta se ve interesante hice clic en el link y me llevó a esta página http://www.universalenvios.net/promo_arg.html

donde no dice lo que cobran, no da un telefono de información, la picardía humana es extraordinaria

Nada te turbe en Mandragoria

-¡Hola! ¿Cómo va esa monolítico afán de hacer dinero?

falsarios en Mandragoria

Hay muchos, si Dante viviera aquí ya los hubiera metido en su divino mundo: el pelado, el cara de yegua, el paco “facha” seudo bolche, son tantos, que si la tierra se abriera y se los devorara, erutaría un fuego acido.

viernes, julio 04, 2008

las condiciones de existencia

Atormentan la conciencia

Malogran la conciencia

Encadenan la conciencia

Extorsionan la conciencia

Distorsionan la conciencia

Oprimen la conciencia

Bloquean la conciencia

Liberan la conciencia

Duermen la conciencia

Azotan la conciencia

Exterminan la conciencia

Afilan la conciencia

Maldicen la conciencia

 

domingo, junio 29, 2008

Dimensión desconocida

Era tan egoísta que se reprochaba que el dia tuviera solo 24 horas para dedicarse a si mismo. Ese amor que se prodigaba, lo hacía caminar plácido y sereno, seguro de si mismo, sabiendo que no había nadie más importante que él y que incluso, cuando salió de la Caja de Valores, que lo había protegido de la bomba H que había caído. Estaba solo, si solo, podría dedicarse a él, solo a el, sin complejos, sin una esposa acosadora, un jefe vigilante, vecinos, policias, todo había desaparecido. Llegó a su casa todo estaba como lo había dejado, de su mujer solo había quedado un polvo gris en el parquet de la cocina que delataba su contorno, con una escobilla lo recogió y lo arrojó a la basura.

Cerró sus ojos, imaginando todos los  nunca más como:  afeitarse, lavar el coche los domingos, dar pésames, recordar cumpleaños y lo más fatal de todo, ir a trabajar, el reloj, renunciar a la modorra de las siete de la mañana.

 

A las díez se despertó, uy seguro que no hay agua potable, pero si, todo funcionaba a las mil maravillas. Se fue a la biblioteca y se paso toda la mañana organizando un plan de lecturas, que interrumpió a la hora, dejaremos eso al libre gusto, nada de disciplinas autoimpuestas y se sentó en una de las banquetas a leer Nadie, Nada, Nunca de Juan José Saer.

La mediodía volvió a su casa y almorzó solo, como siempre lo hacía, y se durmió un siestón de dos horas, cuando despertó era de noche, y se quedo leyendo en el salon comedor.